



images that haunt us





Ballroom dancer. Silent film star. Fashion designer. Animal rights advocate. Irene Castle wore many hats – and donned countless dazzling costumes – as a celebrity during the early twentieth century.

Irene Castle was known for playing strong and stylish female leads such as the title character in the serial “Patria,” a swashbuckling, gun-toting munitions factory heiress who helps thwart a foreign invasion. Off-screen, Castle was also a pioneering entrepreneur who designed many of her own costumes and skillfully cultivated her image to become a household brand […]
“She was a very astute businesswoman,” Green said. “She knew the value of her name as a brand and so she branded all of her fashion innovations.” In 1917, Castle collaborated with Corticelli Silk Mills to develop “Patria”-themed fabrics, and started her own clothing line, Irene Castle Corticelli Fashions, in 1923. She also applied her moniker to everything from her “Castle Bob” haircut in 1913 that sparked a trend in the ’20s to the “Castle Band” of jewelry around her forehead that later resurfaced in hippie fashions of the ’60s, according to Green. / quoted from Cornell news








Carmen Mondragón nació el 8 de julio de 1893 en la Ciudad de México, hija de Manuel Mondragón, un general porfirista. De 1897 a 1905, Carmen se educó en Francia y, en agosto de 1913, ya de regreso en México, se casó en plena Revolución con el pintor Manuel Rodríguez Lozano. Más tarde sería rebautizada por el Dr. Atl, uno de los grandes protagonistas de la vanguardia de su época, como Nahui Olin (movimientos del sol), un nombre tomado de la lengua náhuatl.

Nahui Olin puede ser incluida dentro de un grupo de mujeres –Frida Kahlo, Tina Modotti, María Izquierdo, Lupe Marín, Lola Álvarez Bravo– que asumieron un rol activo en la vida intelectual, artística y política del México posrevolucionario, desafiando muchas de las prohibiciones sociales y los dogmas morales establecidos. Ellas estuvieron insertas en la escena a la par de sus colegas hombres, y se vincularon al arte desde una posición sumamente personal.

Las fotografías de Antonio Garduño de Nahui Olin totalmente desnuda en 1924 son un claro ejemplo de la liberación sexual que ellas encarnaron, al igual que el Desnudo de Tina Modotti en la azotea, de Edward Weston, también de ese año. Además de ser poeta, musa, actriz y música, Nahui Olin también participó activamente de la escena pictórica.


En parte por la ausencia de formación técnica académica, la obra pictórica de Nahui Olin fue la encasillada entre los artistas naïf; detrás de esa aparente ingenuidad, sin embargo, se encontraba una fuerte reivindicación de la autonomía femenina y una compleja reivindicación de la identidad popular mexicana. Como explica el curador y restaurador Tomás Zurián, “sus pinturas no están influidas por el sentido folclórico de la primera Escuela Mexicana de Pintura, más anecdótica que conceptual, sino por un indigenismo más profundo, de defensa comprometida con el mundo indígena, con su poderoso universo cultural, negado y mutilado, primero por la cruenta conquista que elevó el genocidio a nivel de epopeya y segundo, por la indiferencia del México contemporáneo que aún no los ha sabido integrar (…)”.
Sobre la perspectiva revolucionaria en clave femenina, Nahui Olin escribió en su libro Óptica cerebral:
Bajo la mortaja de las leyes humanas, duerme la masa mundial de mujeres, en silencio eterno, en inercia de muerte, y bajo la mortaja de nieve
son la Iztatzihuatl,
en su belleza impasible,
en su masa enorme,
en su boca sellada
por nieves perpetuas,
por leyes humanas.
Más dentro de la enorme mole, que aparentemente duerme, y sólo belleza revela a los ojos humanos, existe una fuerza dinámica que acumula de instante en instante una potencia tremenda de rebeldías, que pondrán en actividad su alma encerrada, en nieves perpetuas, en leyes humanas de feroz tiranía. Y la mortaja fría del Itzatzihuatl se tornará en los atardeceres en manto teñido de sangre roja, en grito intenso de libertad, y bajo frío y cruel aprisionamiento ahogaron su voz; pero su espíritu de independiente fuerza, no conoce leyes, ni admite que puedan existir para regirlo o sujetarlo bajo la mortaja de nieve donde duerme la Iztatzihuatl en su inercia, en nieves perpetuas.
text adapted from: Nahui Olin, poeta modernista / diario exposiciones / Malba






Bee Jackson (1903–1933) was best known for dancing the Charleston, performed on Broadway, in the Ziegfeld Follies and in London, Vienna, and Paris. Tragically she died following an appendicitis operation at the age of 30.

Studio’s signature “Manassé” in both negatives, “Foto-Salon ‘Manassé'” copyright stamp in red ink, “Wiener Foto-Kurier” agency stamp on the reverse.

On verso: “Wiener Foto-Kurier” agency stamp, label with text: “Hedy Pfundmayer (sic), Primaballerina de l’opera a Vienne comme ‘Salome'”. Also, several annotations in pencil on the reverse, as: “Berhümte Solo Tänzerin […] die Tänzerin Pfundmaier (sic)”.

Courtesy Christian Berst Art Brut : Qui est Tom Wilkins ? C’est la question à laquelle Sébastien Girard essaie de répondre depuis 2011, date à laquelle il fait l’acquisition de 900 Polaroïds énigmatiques, édités en 2017 sous le nom My TV Girls. Cette série de captations télévisuelles légendées par son auteur met en scène des femmes et se termine par le seul et unique autoportrait de la série où Tom Wilkins, se représente en femme. | src ODLP ~ l’œil de la photographie